Los síntomas tienen
una historia.
Mi manera de acompañar no está basada en técnicas aisladas. Está basada en una forma de entender el sufrimiento — y de estar presente con él.
Lo que guía cada sesión.
No creo en arreglar personas. Creo en entender qué estrategias de supervivencia desarrollaste, por qué tenían sentido en tu historia, y cómo puedes ir soltándolas cuando ya no te sirven.
Controlar la comida, complacer a los demás, sostenerlo todo, desaparecer — no son defectos. Son caminos que aprendiste para sentirte segura.
Viene de la comprensión.”
Cinco marcos que se trenzan.
No los aplico de forma mecánica. Cada proceso integra estos enfoques de manera orgánica, según lo que cada momento necesita.
EMDR
Proceso para reprocesar recuerdos que el cuerpo aún sostiene como amenaza presente. No es recordar — es integrar lo que quedó atrapado.
Trauma-informado
Los síntomas tienen sentido dentro de tu historia. El cambio respeta el ritmo del cuerpo, no el del protocolo.
Somático
El cuerpo no es el problema, es parte de la solución. Trabajamos con el sistema nervioso como base del cambio real.
Apego y vínculos
Cómo las relaciones tempranas siguen dando forma a cómo te ves, cómo te relacionas y cómo te cuidas hoy.
Autocompasión
No como herramienta, sino como hilo conductor. La única forma de cambiar sin destruirte por el camino.
Cada marco tiene su guía en PDF
Si quieres probar este enfoque antes de reservar una sesión, descarga la guía del tema que más te toque.
Lo que pasa
en sesión.
No hay un guión fijo. Cada sesión empieza desde donde estás tú ese día. Pero sí hay cosas que siempre están:
- —Espacio para lo que traes ese día, sin agenda fija.
- —Trabajo que puede ir a recuerdos, al cuerpo, a patrones relacionales.
- —EMDR cuando el proceso lo pide, no como protocolo obligado.
- —Tiempo para integrar, no solo para hablar.
- —Honestidad sobre dónde estamos y hacia dónde vamos.
Para mujeres que
quieren entenderse.
